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III - Los Ocho Preceptos


By devangelos - Posted on 30 December 2007

Más allá de los cinco preceptos, el buddhismo ofrece un código más alto de disciplina moral para los laicos que consiste de ocho preceptos (aṭṭhasīla). Este código de ocho preceptos no es completamente diferente en contenido al código de cinco, sino que incluye a los cinco preceptos con una significativa revisión. La revisión viene en el tercer precepto, donde abstenerse de la conducta sexual ilícita es cambiada hacia el celibato. El tercer precepto del grupo de ocho dice: "Abrahmacariyā veramaṇī sikkhāpadaṃ samādiyāmi," "yo tomo el precepto de abstención de conducta sexual." A estos cinco básicos, tres preceptos más son añadidos:

6) "Vikālabhojanā veramaṇī sikkhāpadaṃ samādiyāmi," "yo tomo el precepto de abstención de comer más allá del tiempo límite," es decir, desde el mediodía hasta el siguiente amanecer.

7) "Nacca-gīta-vādita-visūkadassana-mālā-gandha-vilepana-dharaṇamaṇḍana-vibhūsanaṭṭhāna veramaṇī sikkhāpadaṃ samādiyāmi," "Yo tomo el precepto de abstención del baile, el canto, la música instrumental, los espectáculos inadecuados y del uso de guirnaldas, esencias y de embellecer el cuerpo con cosméticos."

8) "Uccāsayana-mahāsayanā veramaṇī sikkhāpadaṃ samādiyāmi," "Yo tomo el precepto de abstención de camas y asientos altos y lujosos."

Hay dos formas en las que estos preceptos son observados: permanentemente y temporalmente. La observancia permanente, la menos común de las dos, es asumida generalmente por la gente más grande, quien habiendo completado sus deberes familiares, desea profundizar su desarrollo espiritual como devoto los siguientes años de su vida, para intensificar su práctica. Aún así esta forma no es tan extendida. La observancia temporal es inicialmente asumida por la gente laica sea en los días de Uposatha o en ocasiones de retiro meditativo. Los días de Uposatha son los días de luna nueva y luna llena del mes lunar y son guardados para observancias religiosas especiales, costumbre absorbida por el buddhismo y que proviene de antiguas costumbres indias que se remontan al período pre-buddhista de la historia de la India. En estos días la gente laica de países buddhistas, con frecuencia toma los ocho preceptos, especialmente cuando asisten al Uposatha a un templo o monasterio. En estas ocasiones, la observancia de los preceptos dura un día y una noche. En otras ocasiones, la gente laica toma los ocho preceptos durante la práctica de un retiro, el cual puede durar desde varios días hasta varios meses.

La formulación de dos códigos éticos distintos proviene de los propósitos básicos de la disciplina moral buddhista. Uno es el propósito ético fundamental de poner freno a las acciones inmorales, acciones que son perjudiciales a otros sea directa o indirectamente. Este propósito cae en el campo del código de los cinco preceptos que se ocupa de restringir las acciones que causan dolor y sufrimiento a otros. Al mandar la abstención de estas acciones insanas, los cinco preceptos también protegen al individuo de sus repercusiones indeseables para él mismo - algunas inmediatamente visibles en la vida presente, algunas que se manifiestan en vidas futuras cuando el kamma que generan produce frutos.

El otro propósito del entrenamiento buddhista en la disciplina moral no es tanto ético como espiritual. Es para suministrar un sistema de auto-disciplina que puede actuar como una base para lograr estados más altos de realización, a través de la práctica de la meditación. Sirviendo a este propósito, el código funciona como una forma de ascesis, un modo de conducta que entraña la auto-negación y la renunciación como esenciales para ascender a niveles más altos de conciencia. Este proceso ayuda a la atenuación y erradicación última de la avidez, que con sus múltiples ramificaciones del deseo, es la fuerza primaria que nos ata a la esclavitud y culmina en el Nibbāna o la liberación final del sufrimiento. Para reducir y derrotar la avidez es necesario regular no solamente los tipos nocivos de transgresiones morales, sino también los modos de conducta que aunque no sean perjudiciales para otros, sí dan rienda suelta a la avidez que nos mantiene en sujeción.

El código buddhista de disciplina expuesto en los ocho preceptos, representa la transición del primer nivel de disciplina moral hacia el segundo; esto es, de la moralidad como una moral puramente asumida a sīla como un camino de auto-entrenamiento ascético dirigido hacia el progreso, a lo largo del sendero de la liberación. Los cinco preceptos también cumplen esta función en algún grado, pero lo hacen solamente en forma limitada, no tan completa como los ocho preceptos. Con los ocho preceptos, el código ético toma una inclinación pronunciada hacia el control de los deseos que no son perjudiciales e inmorales socialmente. Esta ampliación del entrenamiento se enfoca hacia los deseos centrados alrededor del cuerpo físico y lo que le concierne. El cambio del tercer precepto hacia el celibato, frena el impulso sexual, observado en sí mismo no como una moral perniciosa sino como una expresión poderosa de avidez que tiene que ser detenida para alcanzar los más altos niveles de meditación. Los tres nuevos preceptos regulan el aspecto de la comida, el entretenimiento, el embellecimiento personal y el confort físico.

Su observancia nutre el crecimiento de cualidades esenciales para una vida espiritual más profunda - contentamiento, pocos deseos, modestia, austeridad y renunciación. En la medida en que estas cualidades maduren, las impurezas son debilitadas, ayudando el esfuerzo para conseguir el logro de la serenidad y la introspección.