You are hereIntroducción del Compendio del Abhidhamma de Anuruddha

Introducción del Compendio del Abhidhamma de Anuruddha


Share this

Portada del Compendio del Abhidhamma

INTRODUCCIÓN

El núcleo del presente libro es un compendio medieval de filosofía buddhista titulado Abhidhammattha Saṅgaha. Esta obra se atribuye a Ācariya Anuruddha, un sabio buddhista del que se conoce muy poco, incluidos su lugar de origen y siglo exacto en que vivió. No obstante la obscuridad personal que circunda al autor, su pequeño compendio es uno de los más importantes e influyentes libros de texto del Buddhismo Theravada. En nueve breves capítulos, que ocupan aproximadamente cincuenta páginas impresas, el autor provee un resumen magistral de aquel cuerpo abstruso de doctrina buddhista denominada el Abhidhamma. Tal es su habilidad en capturar la esencia de ese sistema y en organizarlo de una manera apropiada para facilitar su comprensión, que su libro se ha convertido en un compendio estándar para los estudiosos del Abhidhamma en todos los países buddhistas theravada del sur y sureste de Asia, particularmente en Birmania donde el Abhidhamma se estudia asiduamente, el Abhidhammattha Saṅgaha se considera como la llave indispensable para abrir este gran depósito de tesoros de la sabiduría buddhista.

EL ABHIDHAMMA

El corazón de la filosofía del Abhidhamma es el Abhidhamma Piṭaka, una de las divisiones del Canon Pali reconocido por el Buddhismo Theravada como la versión autorizada de las enseñanzas de Buddha (Buda). Este canon fue compilado en los tres grandes concilios buddhistas celebrados en India en los primeros siglos después de la muerte de Buddha: El primero, en Rājagaha, convocado tres meses después del Parinibbāna de Buddha por quinientos monjes bajo el liderazgo del monje Mahākassapa; el segundo, en Vesālī, cien años después y el tercero, en Pāṭaliputta, doscientos años más tarde. El canon que resultó de estos concilios, conservado en el lenguaje indio medio ahora llamado pali, se conoce como Tipiṭaka, las tres "canastas" o colecciones de las enseñanzas. La primera colección, Vinaya Piṭaka, es el libro de disciplina, contiene la reglas de conducta para los bhikkhus y bhikkhunis -los monjes y monjas- y las normas que gobiernan a la Sangha, la orden monástica. El Sutta Piṭaka, la segunda colección agrupa los discursos de Buddha pronunciados por él en distintas ocasiones durante su activo ministerio de 45 años. Y la tercera colección es el Abhidhamma Piṭaka, la "canasta" de la doctrina "superior" o "especial" de Buddha.

Esta tercera gran división del Canon Pali posee un carácter claramente diferente con respecto a las otras dos divisiones. Mientras los Suttas y el Vinaya sirven a un propósito obviamente práctico, es decir, proclamar un mensaje de salvación bien definido y describir un método de práctica individual, el Abhidhamma Piṭaka tiene la apariencia de una sistematización muy técnica y abstracta de la doctrina. La colección consiste en siete libros: El Dhammasaṅgaṇī, el Vibhaṅga, el Dhātukathā, el Puggalapaññatti, el Kathāvatthu, el Yamaka y el Paṭṭhāna. A diferencia de los Suttas, estos libros no son el registro de discursos y discusiones que ocurrieron en lugares reales; son, más bien, tratados completos en donde los principios de la doctrina son metódicamente organizados, minuciosamente definidos y meticulosamente tabulados y clasificados. Si bien en un principio fueron sin duda compuestos y transmitidos oralmente y escritos posteriormente, con el resto del canon en el primer siglo a. C., estos libros exponen las cualidades del pensamiento estructurado y una rigurosa consistencia, típica de los documentos escritos.

En la tradición Theravada el Abhidhamma Piṭaka se considera en la más alta estima, venerado como la joya más preciosa de las escrituras buddhistas. Como ejemplo de esto, en Sri Lanka, el rey Kassapa V (siglo X, d. C.) hizo inscribir todo el Abhidhamma Piṭaka en planchas de oro y el primer libro en gemas; mientras que el rey Vijayabāhu (siglo XI, d. C.) tenía la costumbre de estudiar el Dhammasaṅgaṇī todas las mañanas antes de ocuparse de sus obligaciones reales y compuso una traducción del mismo en cingalés. Sin embargo, después de una lectura superficial, esta veneración por el Abhidhamma parece difícil de comprender. Los textos parecen ser meramente un ejercicio escolástico que manipulaba los grupos de términos doctrinales, laboriosos y tediosamente repetitivos.

La razón por la que el Abhidhamma Piṭaka es tan profundamente venerado se aclara sólo como el resultado de un estudio exhaustivo y profunda reflexión, emprendidos con la convicción de que estos libros antiguos tienen algo significativo para comunicar. Cuando uno aborda los tratados del Abhidhamma con tal espíritu y logra alguna comprensión de sus vastas implicaciones y unidad orgánica, se comprende que no intentan otra cosa que articular una completa visión de la totalidad de la realidad experimental, una visión que se caracteriza por la amplitud de alcance, sistemática minuciosidad y precisión analítica. Desde el punto de vista de la ortodoxia Theravada, el sistema que exponen no es una invención del pensamiento especulativo ni un mosaico compuesto a partir de hipótesis metafísicas, sino la revelación de la naturaleza real de la existencia comprendida por una mente que ha penetrado la totalidad de las cosas con profundidad y minuciosidad. Por ello, la tradición Theravada considera el Abhidhamma como la más perfecta expresión posible del conocimiento sin obstrucciones de Buddha (sabbaññutā-ñāṇa). Es la exposición de cómo las cosas aparecen ante la mente del Completamente Iluminado, ordenada de acuerdo con los dos polos de sus enseñanzas: el sufrimiento y la cesación del sufrimiento.

El sistema que el Abhidhamma Piṭaka articula es simultáneamente una filosofía, una psicología y una ética, todos integrados en un sistema para la liberación. El Abhidhamma podría ser descrito como una filosofía porque propone una ontología, una perspectiva sobre la naturaleza de lo real. Esta perspectiva ha sido designada como la "teoría dhamma" (dhammavāda). En síntesis, la teoría dhamma mantiene que la realidad última es una multiplicidad de constituyentes elementales denominados dhammas. Los dhammas no son noúmenos ocultos detrás de los fenómenos, tampoco son "cosas en sí mismas" opuestas a las "meras apariencias," son los componentes fundamentales de la realidad. Los dhammas se dividen en dos grandes clases: el dhamma incondicionado, que es exclusivamente el Nibbāna, y los dhammas condicionados, que son los fenómenos mentales y materiales momentáneos que constituyen el proceso de la experiencia. El mundo familiar de objetos concretos y de personas duraderas es, de acuerdo con la teoría dhamma, una construcción conceptual ideada por la mente a partir de la materia prima provista por los dhammas. Las entidades de nuestro punto de referencia cotidiano poseen meramente una realidad consensual derivada del estrato fundacional de los dhammas. Son únicamente los dhammas los que poseen realidad última: existencia determinada "de su propio lado" (sarūpato) independiente del procesamiento conceptual de datos de la mente.

Tal concepción de la naturaleza de lo real parece estar implícita en el Sutta Piṭaka, particularmente en las disquisiciones que Buddha hace sobre los agregados, bases de los sentidos, los elementos, el origen condicionado, etc., pero está tácitamente en el trasfondo como el apuntalamiento de las enseñanzas pragmáticas de los Suttas. Aun en el mismo Abhidhamma Piṭaka, la teoría dhamma no está todavía expresada como un explícito principio filosófico; esto viene después en los Comentarios. Sin embargo, aunque todavía implícita, la teoría está en su papel de principio regulador detrás de la tarea más evidente del Abhidhamma: el proyecto de sistematización.

Este proyecto parte de la premisa de que para alcanzar la sabiduría que conoce las cosas "como ellas realmente son," se debe realizar una clara distinción entre los tipos de entidades que poseen ultimidad ontológica, esto es, los dhammas, y los tipos de entidades que existen solamente como construcciones conceptuales pero que son tomadas erróneamente como realidades últimas. A partir de esta distinción, el Abhidhamma postula un número fijo de dhammas como los componentes de la realidad, la mayoría de los cuales son tomados de los Suttas. Luego procede a definir todos los términos doctrinales usados en los Suttas en formas que revelan su identidad con las entidades últimas ontológicas reconocidas por el sistema. Basándose en estas definiciones, el sistema del Abhidhamma clasifica exhaustivamente los dhammas en una red de categorías predeterminadas y modos de relación que resaltan dentro de la estructura del sistema. Y dado que el sistema se considera como una verdadera reflexión de la realidad, esto significa que la clasificación determina con precisión el lugar de cada dhamma dentro de toda la estructura de la realidad.

El intento del Abhidhamma por comprender la naturaleza de la realidad, a diferencia de la ciencia clásica en Occidente, no procede desde el punto de vista del observador neutral mirando hacia el mundo externo. El interés primario del Abhidhamma es comprender la naturaleza de la experiencia, y por este motivo la realidad en que se concentra es la realidad consciente, el mundo de la experiencia, para comprender tanto el conocimiento como lo conocido en el sentido más amplio. Por esta razón la empresa filosófica del Abhidhamma gradualmente se convierte en psicología fenomenológica. Para facilitar la comprensión de la realidad experimental, el Abhidhamma se embarca en un elaborado análisis de la mente tal como ésta se presenta en la meditación introspectiva. Clasifica la conciencia en una variedad de tipos, especifica los factores y funciones de cada tipo, relaciona las conciencias con sus objetos y bases materiales, y muestra la manera en que los diferentes tipos de conciencia se relacionan uno con otro y con los fenómenos materiales al constituir un continuo proceso de experiencia.

El análisis de la mente no está motivado por una curiosidad teórica, sino por el objetivo práctico prevaleciente de las enseñanzas de Buddha, esto es, alcanzar la liberación del sufrimiento. Dado que Buddha encuentra la causa del sufrimiento en nuestras actitudes mentales impuras -una orientación mental enraizada en apego, enojo e ignorancia- la psicología fenomenológica del Abhidhamma también asume el carácter de una ética psicológica, entendiendo el término "ética" no en el sentido estricto de un código de moralidad sino una guía completa para una noble vida y la purificación mental. De acuerdo con esto, encontramos que el Abhidhamma distingue los estados mentales principalmente sobre la base de un criterio ético: los sanos y los insanos, los factores hermosos y las impurezas. La esquematización de la conciencia sigue un plan jerárquico que corresponde a los estadios sucesivos de purificación que el discípulo buddhista alcanza practicando el camino del Buddha. Este plan explica la purificación de la mente por medio de una progresión de absorciones meditativas, las jhānas de la esfera de la materia sutil y de la esfera no material, después las etapas de penetración y la sabiduría de los senderos y las fruiciones ultramundanas. Finalmente, todo el desarrollo ético culmina en la perfección de la purificación alcanzada con la irreversible emancipación de la mente de todas las impurezas.

Todas, las tres dimensiones del Abhidhamma -la filosófica, la psicológica y la ética-, derivan su justificación final de la piedra fundamental de las enseñanzas de Buddha, el programa de liberación anunciado por las Cuatro Nobles Verdades. El estudio ontológico de los dhammas proviene del mandato de Buddha que la noble verdad del sufrimiento, identificada con el mundo de los fenómenos condicionados en conjunto, debe ser completamente comprendida (pariññeyya). La importancia dada a las impurezas mentales y a los requisitos para la Iluminación en sus esquemas de categorías, indicativa de su interés ético y psicológico, conecta al Abhidhamma con la Segunda y la Cuarta Noble Verdad, el origen del sufrimiento y el sendero que conduce a su cesación. Y la completa taxonomía de los dhammas elaborada por el sistema alcanza su consumación en el "elemento incondicionado" (asaṅkhatā dhātu), que es el Nibbāna, la Tercera Noble Verdad, la cesación del sufrimiento.

LOS DOS MÉTODOS

El gran comentarista buddhista, Ācariya Buddhaghosa, explica que el término "Abhidhamma" significa "aquello que supera y se distingue del Dhamma" (dhammātireka-dhammavisesa), el prefijo abhi tiene el sentido de preponderancia y distinción, y dhamma aquí significa las enseñanzas del Sutta Piṭaka.[1] Cuando se dice que el Abhidhamma supera las enseñanzas del Sutta Piṭaka, no tiene la intención de sugerir que la enseñanza de los Suttas es imperfecta en algún grado o que el Abhidhamma proclama alguna nueva revelación de doctrina esotérica desconocida en los Suttas. Ambos, Suttas y Abhidhamma, se fundamentan en la singular doctrina de Buddha de las Cuatro Nobles Verdades, y todos los principios esenciales para alcanzar la Iluminación ya están expuestos en el Sutta Piṭaka. La diferencia entre ambos de ninguna manera se refiere a lo fundamental; pero es más bien, en parte, una cuestión de alcance y en parte, una cuestión de método.

Con respecto al alcance, el Abhidhamma ofrece una minuciosidad y perfección de tratamiento que no se encuentra en el Sutta Piṭaka. Ācariya Buddhaghosa explica que en los Suttas, categorías doctrinales como los cinco agregados, las doce bases de los sentidos, los dieciocho elementos, etc., se clasifican sólo parcialmente, mientras que en el Abhidhamma Piṭaka se clasifican de acuerdo con diferentes esquemas de clasificación, algunos comunes a los Suttas, otros únicos al Abhidhamma.[2] Así, el Abhidhamma tiene un alcance y una complejidad de detalle que lo distinguen del Sutta Piṭaka.

Otra importante diferencia concierne al método. Los discursos contenidos en el Sutta Piṭaka fueron expuestos por Buddha en diversas circunstancias a oyentes de muy diversas capacidades de comprensión. Los discursos son fundamentalmente pedagógicos, expuestos de la manera más efectiva para guiar al oyente en la práctica de la enseñanza y para alcanzar la penetración de su verdad. Para lograr este objetivo, Buddha utiliza libremente los métodos didácticos requeridos para hacer inteligible la doctrina a sus oyentes. Él usa símiles y metáforas; exhorta, aconseja e inspira; evalúa las inclinaciones y aptitudes de su audiencia y ajusta la presentación de la enseñanza, de tal manera que despierte una reacción positiva. Por esta razón, el método de enseñanza de los Suttas se denomina pariyāya-dhammadesanā, el discurso figurativo o embellecido del Dhamma.

En contraste con los Suttas, el Abhidhamma Piṭaka intenta divulgar de la manera más austera y directa posible el sistema totalitario que subyace en las exposiciones de los Suttas y sobre el cual los discursos individuales están basados. El Abhidhamma no toma en cuenta las inclinaciones individuales y las capacidades cognitivas de los oyentes; no hace concesiones a requerimientos pragmáticos particulares. Revela la arquitectura de la realidad de una manera abstracta y formalista, completamente libre de embellecimientos literarios y recursos pedagógicos. Por esta razón el método del Abhidhamma se describe como nippariyāya-dhammadesanā, el discurso literal o sin embellecer del Dhamma.

Esta diferencia de técnica entre los dos métodos también influencia sus respectivas terminologías. En los Suttas Buddha hace uso del lenguaje convencional (vohāravacana) regularmente y acepta la verdad convencional (sammutisacca), la verdad expresada en términos de entidades que no poseen ultimidad ontológica pero que aún es legítimo referirse a ellas. Así en los Suttas, Buddha habla de "yo" y "usted," de "hombre" y "mujer," de seres vivientes, personas y hasta del yo, como si ellos fueran realidades concretas. El método de exposición del Abhidhamma, sin embargo, se limita rigurosamente a los términos que son válidos desde el punto de vista de la realidad última (paramatthasacca): dhammas, sus características, sus funciones y sus relaciones. Así, en el Abhidhamma todas aquellas entidades conceptuales aceptadas provisionalmente en los Suttas para propósitos de una comunicación efectiva, son resueltas en sus realidades ontológicas últimas, en puros fenómenos mentales y materiales que son impermanentes, condicionados y que ocurren dependientemente, vacíos de una entidad o sustancia duradera.

Sin embargo, una salvedad es necesaria. Al hacer una distinción entre ambos métodos, esto debería comprenderse basándose en lo que es más característico de cada Piṭaka y no debería interpretarse como una absoluta dicotomía. Hasta cierto punto los dos métodos se sobreponen e interpenetran. Así en el Sutta Piṭaka encontramos discursos que emplean la estricta terminología de agregados, bases de los sentidos, elementos, etc., y de esta manera rebasan los límites del método del Abhidhamma. De nuevo, en el Abhidhamma Piṭaka encontramos que hay secciones y hasta un libro completo (Puggalapaññatti), que se desvían de la manera rigurosa de expresión y emplean terminología convencional, entrando así en la esfera del método de los Suttas.

CARACTERÍSTICAS DISTINTIVAS DEL ABHIDHAMMA

Además de su estricta adherencia al método filosófico de exposición, el Abhidhamma realiza otras contribuciones dignas de mención, integrales en su tarea de sistematización. Una es el uso, en los principales libros del Abhidhamma Piṭaka, de una mātikā -una matriz o inventario de categorías- como el plan del edificio entero. Esta matriz, que se encuentra al comienzo del Dhammasaṅgaṇī como un prefacio a todo el Abhidhamma, consiste en 122 modos de clasificación especiales del método del Abhidhamma. De éstos, 22 son tríadas (tika), grupos de tres términos en donde los dhammas fundamentales se distribuyen; los 100 restantes son pares (duka), grupos de dos términos usados como fundamento para su clasificación.[3] La matriz sirve como una especie de mapa para ordenar la compleja multiplicidad de la experiencia según los principios determinados para el propósito del Dhamma. Por ejemplo, las tríadas incluyen grupos tales como estados que son sanos, insanos e indeterminados; estados asociados con sensación agradable, desagradable y neutral; estados que son resultados del kamma, productivos de resultados y ni uno ni otro; etc. Por medio de esta selección de categorías, la matriz incluye la totalidad de los fenómenos, iluminándolos desde una variedad de ángulos filosóficos, psicológicos y de naturaleza ética.

Una segunda característica distintiva del Abhidhamma es la disección del aparentemente continuo flujo de la conciencia en una sucesión de eventos cognitivos discretos y evanescentes denominados cittas, siendo cada uno de ellos una compleja unidad compuesta de la conciencia propiamente dicha, el conocimiento básico del objeto y una constelación de factores mentales (cetasikas) que realizan tareas especializadas en el acto de cognición. Tal concepción de la conciencia, o al menos un esbozo de la misma, puede ser derivada del análisis de la experiencia realizada por el Sutta Piṭaka en los cinco agregados, entre los cuales los cuatro agregados mentales están siempre inseparablemente unidos; pero allí tal concepción es meramente sugestiva. En el Abhidhamma Piṭaka esta sugestión no solamente se retoma, sino que se expande en gran detalle y en un cuadro coherente del funcionamiento de la conciencia tanto en su inmediatez microscópica, como en su continuidad extendida de existencia en existencia.

Una tercera contribución proviene del deseo de establecer un orden entre la confusión de términos técnicos usados corrientemente en los discursos buddhistas. Al definir cada uno de los dhammas en los textos del Abhidhamma se cotejan largas listas de sinónimos extraídos principalmente de los Suttas. Este método de definición muestra cómo un dhamma específico puede entrar bajo diferentes nombres en grupos de diferentes categorías. Por ejemplo, entre las impurezas, el factor mental apego (lobha) puede ser encontrado como la corrupción del deseo sensual, la corrupción de (el apego a) la existencia, el nudo corporal de la codicia, adherencia a los placeres sensuales, el impedimento del deseo sensual, etc.; entre los requisitos de la Iluminación, el factor mental sabiduría (paññā) puede ser encontrado como la facultad y el poder de la sabiduría, el factor de la Iluminación de la investigación de los estados, el factor del sendero de recto entendimiento, etc. Al establecer esta correspondencia, el Abhidhamma ayuda a exhibir las interconexiones entre los términos doctrinales que no serían aparentes en los mismos Suttas. En este proceso también provee un instrumento de precisión para interpretar los discursos de Buddha.

La concepción de la conciencia del Abhidhamma provee además un nuevo esquema para clasificar los constituyentes últimos de la existencia, un esquema que con el tiempo, en la literatura posterior del Abhidhamma, tendrá precedencia con respecto a los esquemas heredados de los Suttas tales como los agregados, bases de los sentidos y elementos. En el Abhidhamma Piṭaka estas categorías todavía tienen mucha importancia, pero la concepción de la mente que consiste en ocurrencias momentáneas de la conciencia y sus concomitantes conduce al cuádruple método de clasificación más acorde con el sistema. Ésta es la división de la realidad en las cuatro realidades últimas (paramattha): conciencia, factores mentales, fenómenos materiales y el Nibbāna (citta, cetasika, rūpa, nibbāna), los primeros tres que representan la realidad condicionada y el último, el elemento incondicionado.

La última característica novedosa del método del Abhidhamma a ser mencionada aquí -contribución del libro final del Piṭaka, Paṭṭhāna- es un grupo de 24 relaciones condicionales expuesto con el propósito de mostrar la manera en que las realidades últimas están unidas en un proceso ordenado. Este esquema de condiciones proporciona el complemento necesario al tratamiento analítico que predomina en los libros anteriores del Abhidhamma. El método de análisis disecciona los aparentes todos en sus partes componentes; de este modo, muestra la inexistencia de una esencia indivisible que podría calificarse como yo o substancia. El método sintético delinea las relaciones condicionales de los puros fenómenos obtenidos del análisis para mostrar que no son unidades aisladas independientes, sino componentes de una vasta red con múltiples capas de fenómenos interrelacionados e interdependientes. Tomados en conjunto, el método analítico de los primeros libros del Abhidhamma y el método sintético del Paṭṭhāna determinan la unidad esencial de los dos principios filosóficos del buddhismo, la insubstancialidad o impersonalidad (anattā) y el origen dependiente o condicionalidad (paṭicca samuppāda). De esta manera, el fundamento de la metodología del Abhidhamma está en perfecta armonía con las revelaciones que yacen en el corazón de todo el Dhamma.

LOS ORÍGENES DEL ABHIDHAMMA

Si bien los estudios críticos contemporáneos tratan de explicar la formación del Abhidhamma como un proceso gradual evolutivo,[4] la ortodoxia Theravada asigna su génesis al mismo Buddha. De acuerdo al Gran Comentario (Mahā-aṭṭhakathā) citado por Ācariya Buddhaghosa, "aquello que se conoce como Abhidhamma no es la provincia ni la esfera del discípulo; es la provincia y la esfera de los Buddhas".[5] La tradición de los comentarios mantiene, además, que no fue solamente el espíritu del Abhidhamma, sino también la letra, lo que fue realizado y expuesto por Buddha durante su vida.

El Atthasālinī relata que en la cuarta semana después de la Iluminación, mientras el Sublime estaba aún residiendo en la vecindad del Árbol Bodhi, se sentó en una casa de gemas (ratanaghara) en la dirección noroeste. Esta casa de gemas no era literalmente una casa hecha de piedras preciosas, sino el lugar donde él contempló los siete libros del Abhidhamma Piṭaka. Él contempló sus contenidos uno a uno, comenzando con el Dhammasaṅgaṇī, pero mientras contempló en los seis primeros libros, su cuerpo no emitió rayos. Sin embargo, cuando llegó al Paṭṭhāna, cuando "él comenzó a contemplar las veinticuatro relaciones condicionales universales de raíz, objeto, etc., su omnisciencia ciertamente encontró la oportunidad en ello. Así como el gran pez Timiratipiṅgala encuentra espacio sólo en el gran océano de 84 mil yojanas* de profundidad, de la misma manera su omnisciencia realmente encuentra espacio sólo en el Gran Libro. Rayos de seis colores -azul, amarillo, rojo, blanco, naranja, y la combinación de todos ellos- emanaron del cuerpo del Maestro, mientras contemplaba en el sutil y abstruso Dhamma por medio de su omnisciencia que encontró tal oportunidad".[6]

Así, la ortodoxia Theravada mantiene que el Abhidhamma Piṭaka es la palabra auténtica de Buddha y a este respecto difiere con una escuela rival temprana, los Sarvāstivādins. Esta escuela también tuvo un Abhidhamma Piṭaka que consistía en siete libros, considerablemente diferentes en detalle con los tratados Theravada. De acuerdo con los Sarvāstivādins, los libros del Abhidhamma Piṭaka fueron compuestos por los discípulos buddhistas, varios de ellos atribuidos a autores que vivieron generaciones después de Buddha. La escuela Theravada, sin embargo, mantiene que el mismo Sublime expuso los libros del Abhidhamma, excepto la detallada refutación de las opiniones desviadas en el Kathāvatthu, que fue el trabajo del monje Moggaliputta Tissa durante el reino del Emperador Asoka.

Los Comentarios Pali, aparentemente fundamentados en una tradición oral antigua, mantienen que Buddha expuso el Abhidhamma, no en el mundo humano a sus discípulos humanos, sino a un grupo de devas o divinidades en el cielo Tāvatiṃsa. De acuerdo con esta tradición, inmediatamente antes del comienzo de su séptimo retiro anual de las lluvias el Sublime ascendió al cielo Tāvatiṃsa y allí, sentado en la roca Paṇðukambala al pie del árbol Pāricchattaka, durante los tres meses de las lluvias enseñó el Abhidhamma a las divinidades de los diez mil universos que allí se habían reunido. Él hizo que su madre, Mahāmāyā-devī, que había renacido como un deva, fuera la principal receptora de sus enseñanzas. Se dice que la razón por la cual Buddha enseñó el Abhidhamma en el mundo de las divinidades y no en el mundo de los humanos, es porque el Abhidhamma tiene que ser expuesto en su totalidad a una misma audiencia en una sola sesión. Debido a que la completa exposición del Abhidhamma requiere tres meses, sólo devas y Brahmās pueden recibirla sin interrupciones, porque únicamente ellos son capaces de permanecer en una misma postura durante tal período.

Sin embargo, para sustentar su cuerpo, Buddha descendía diariamente al mundo de los humanos para mendigar comida en la región norte de Uttarakuru. Después de recogerla, iba al margen del lago Anotatta a comerla. El monje Sāriputta, el General del Dhamma, lo encontraba allí y recibía una sinopsis de las enseñanzas impartidas ese día en el mundo de las divinidades: "luego el Maestro le daba el método, diciendo, ‘Sāriputta, tanta doctrina ha sido expuesta'. De esta manera la transmisión del método al principal discípulo, quien estaba dotado de conocimiento analítico, fue como si Buddha estuviera parado en la costa y señalando al océano con su mano abierta. Y al monje (Sāriputta) la doctrina expuesta por el Sublime en cientos y miles de métodos también fue muy clara".[7]

Habiendo aprendido el Dhamma expuesto por el Sublime, Sāriputta a su vez lo enseñó a su propio círculo de quinientos discípulos y así se estableció la versión textual del Abhidhamma Piṭaka. Al Venerable Sāriputta se atribuye el orden textual de los tratados del Abhidhamma y también las series numéricas del Paṭṭhāna. Tal vez deberíamos ver en estas admisiones del Atthasālinī un implícito reconocimiento de que mientras la visión filosófica del Abhidhamma y su arquitectura básica se originan en Buddha, la organización de los detalles y tal vez hasta los prototipos de los mismos textos, deberían ser atribuidos al ilustre principal discípulo y a su séquito de estudiantes. En otras escuelas tempranas buddhistas, el Abhidhamma también está estrechamente relacionado con el Venerable Sāriputta, quien se considera en algunas tradiciones como el autor literal de los tratados del Abhidhamma.[8]

LOS SIETE LIBROS

Una reseña del contenido de los siete libros canónicos del Abhidhamma proveerá alguna comprensión a la plétora de material textual que ha sido condensado y compendiado por el Abhidhammattha Saṅgaha. El primer libro, el Dhammasaṅgaṇī, es el manantial de todo el sistema. El título podría ser traducido como "Enumeración de Fenómenos," y este tratado de hecho se empeña en compilar un catálogo exhaustivo de los componentes últimos de la existencia.

Comenzando con la mātikā, el inventario de las categorías que sirve como estructura de todo el Abhidhamma, el libro está dividido en cuatro capítulos. El primero, "Estados de conciencia," ocupa aproximadamente la mitad del libro y desarrolla un análisis de la primera tríada de la mātikā, estados sanos, insanos e indeterminados. Para este propósito, el libro enumera 121 tipos de conciencias clasificados de acuerdo con su cualidad ética.[9] Cada tipo de conciencia, a su vez, es analizado en sus factores mentales asociados, los que son individualmente definidos.

El segundo capítulo, "Sobre la materia," continúa la investigación de los estados éticamente indeterminados, enumerando y clasificando los distintos tipos de fenómenos materiales. El tercer capítulo, "Resumen," ofrece una breve explicación de todos los términos de la matriz del Abhidhamma y también de la matriz de los Suttas. Finalmente para concluir, una "Sinopsis" provee una explicación más condensada de la matriz del Abhidhamma pero omite la matriz de los Suttas.

El Vibhaṅga, "El Libro del Análisis," consiste en dieciocho capítulos; cada uno de ellos contiene una exposición completa de lo siguiente: agregados, bases, elementos, verdades, facultades, origen condicionado, fundamentos de la atención completa, esfuerzos supremos, medios de realización, factores de la Iluminación, el óctuple sendero, jhānas, ilimitados, preceptos, conocimientos analíticos, clases de conocimiento, puntos menores (un inventario numérico de las impurezas) y el "Corazón de la Doctrina" (Dhammahadaya), una topografía psico-cósmica del universo buddhista. La mayoría de los capítulos del Vibhaṅga, aunque no todos, consisten en tres sub-secciones: un análisis de acuerdo con la metodología de los Suttas; un análisis de acuerdo con la metodología del Abhidhamma propiamente dicho y una sección de interrogación que aplica las categorías de la matriz al tema bajo investigación.

El Dhātukathā, "Discurso acerca de los elementos," está escrito enteramente en forma de catequesis. Estudia todos los fenómenos con referencia a la triple división de agregados, bases y elementos, buscando determinar si -y hasta qué punto- los fenómenos están incluidos o no incluidos en ellos y si están asociados o disociados con ellos.

El Puggalapaññatti, "Descripción de los tipos humanos," es el único libro del Abhidhamma Piṭaka que se parece más al método de los Suttas que al Abhidhamma propiamente dicho. Comienza con una enumeración general de los tipos de conceptos, y esto sugiere que el propósito inicial del mismo es servir como suplemento a los otros libros para incluir las realidades conceptuales excluidas debido a la estricta aplicación del método del Abhidhamma. El grueso de este tratado provee definiciones formales de los diferentes tipos de individuos. Tiene diez capítulos: El primero trata de los tipos de individuos uno a uno; el segundo en pares; el tercero en grupos de tres, etcétera.

El Kathāvatthu, "Puntos de controversia," es un polémico tratado atribuido al monje Moggaliputta Tissa. Se dice que él compiló este libro durante el tiempo del emperador Asoka, 218 años después del Parinibbāna de Buddha, para refutar opiniones heterodoxas de las escuelas buddhistas fuera del buddhismo Theravada. Los Comentarios defienden su inclusión en el Canon sosteniendo que el mismo Buddha, previendo los errores que iban a surgir, estableció el esbozo de la refutación, el cual Moggaliputta Tissa meramente completó de acuerdo con la intención del Maestro.

El Yamaka, "El libro de pares," tiene como propósito resolver ambigüedades y definir el preciso uso de los términos técnicos. Es llamado de esta manera debido a su método de tratamiento, el cual sistemáticamente emplea el método dual de agrupar una pregunta y su formulación opuesta. Por ejemplo, el primer par de preguntas en el primer capítulo es así: "¿Son todos los fenómenos sanos raíces sanas? ¿Son todas las raíces sanas fenómenos sanos?" Este libro contiene diez capítulos: raíces, agregados, bases de los sentidos, elementos, verdades, formaciones, disposiciones latentes, conciencia, fenómenos y facultades.

El Paṭṭhāna, "El libro de relaciones condicionales," es probablemente el tratado más importante del Abhidhamma Piṭaka y es designado como "El gran tratado" (Mahāpakaraṇa). Gigantesco tanto en extensión como en sustancia, este tratado comprende cinco volúmenes, los que totalizan 2500 páginas en la edición del Sexto Concilio en la escritura birmana. El propósito del Paṭṭhāna es aplicar el esquema de las 24 relaciones condicionales a todos los fenómenos de la matriz del Abhidhamma. La parte principal de este tratado tiene cuatro grandes divisiones: origen de acuerdo con el método positivo, de acuerdo con el método negativo, de acuerdo con el método positivo-negativo y de acuerdo con el método negativo-positivo. Cada una de éstas, a su vez, tiene seis subdivisiones: origen de tríadas, de pares, de pares y tríadas combinadas, de tríadas y pares combinados, de tríadas y tríadas combinadas, y de pares y pares combinados. Dentro de este modelo de 24 secciones, los 24 modos de condicionalidad se aplican en debido orden a todos los fenómenos de la existencia en todas las permutaciones concebibles. A pesar de su formato tabular y árido, aun desde un punto de vista humanista "profano", el Paṭṭhāna puede ser fácilmente calificado como uno de los monumentos producidos por la mente humana, sorprendente por la vastedad de su visión, su rigurosa consistencia y su esmerada atención a los detalles. Para la ortodoxia Theravada, es el más elocuente testimonio de la omnisciencia de Buddha.

LOS COMENTARIOS

Los libros del Abhidhamma Piṭaka han inspirado una masa voluminosa de literatura exegética compuesta para llenar, mediante la explicación y la ejemplificación, los andamios erigidos por los textos canónicos. Los tratados más importantes de esta clase son los comentarios de gran autoridad de Ācariya Buddhaghosa. Éstos son tres: El Atthasālinī, "El expositor," el comentario del Dhammasaṅgaṇī; el Sammohavinodanī, "El disipador de la ilusión," el comentario del Vibhaṅga; y el Pañcappakaraṇa Aṭṭhakathā, el comentario combinado de los otros cinco tratados. A este mismo tipo de literatura también pertenece el Visuddhimagga, "El camino de la purificación," también compuesto por Buddhaghosa. Si bien este último tratado es primordialmente una guía enciclopédica de meditación, sus capítulos sobre "la base de la sabiduría" (14-17) trazan la teoría que debe conocerse previa al desarrollo de la penetración y por lo tanto es una apretada disertación sobre el Abhidhamma. Cada uno de los comentarios a su vez, tienen subcomentarios (mūlaṭīkā), compuestos por el monje de Sri Lanka Ācariya Ānanda, y éstos a su vez tienen un subsubcomentario (anuṭīkā), compuesto por Dhammapāla, discípulo de Ānanda (quien debe distinguirse del gran Ācariya Dhammapāla, autor de los Ṭīkās a los tratados de Buddhaghosa).

Cuando la autoría de los comentarios se atribuye a Ācariya Buddhaghosa, no debería suponerse que ellos son composiciones originales, o incluso tentativas originales de interpretar el material tradicional. Son, más bien, versiones cuidadosamente editadas del vasto cuerpo acumulado de material exegético que Buddhaghosa encontró en el monasterio Mahāvihāra en Anurādhapura. Este material debe haber precedido por siglos al gran comentarista, y debe haber representado los esfuerzos colectivos de generaciones de eruditos maestros buddhistas para elucidar el significado del Abhidhamma canónico. Si bien es tentador tratar de discernir la evidencia de un desarrollo histórico en los Comentarios que va más allá de las ideas contenidas en el Abhidhamma Piṭaka, es riesgoso ir demasiado lejos, porque una gran parte del Abhidhamma canónico parece requerir de los Comentarios que contribuyen al contexto unificador donde los elementos individuales encajan como partes de un todo sistemático y sin los mismos pierde importantes dimensiones de significado. Por lo tanto, no es irracional asumir que una substancial porción del cuerpo de los comentarios se originó en estrecha proximidad al Abhidhamma canónico y fue transmitido concurrentemente con este último; aunque, careciendo del sello de finalidad, estuvo abierto a modificaciones y amplificaciones de un modo en que no estuvieron los textos canónicos.

Teniendo esto en mente, señalaremos brevemente algunas de las concepciones abhidhammicas que son características de los Comentarios pero desconocidas o tácitas en el mismo Abhidhamma Piṭaka. Una de ellas es la explicación detallada del proceso cognitivo (cittavīthi). Si bien esta concepción parece estar tácitamente reconocida en los libros canónicos, ahora en los Comentarios viene expandida para ser usada como una herramienta explicativa por derecho propio. Las funciones de las cittas, los diferentes tipos de conciencias, se especifican, y oportunamente las mismas cittas son designadas de acuerdo con sus funciones. El término khaṇa, "momento", reemplaza el término canónico samaya, "ocasión," como unidad básica para delimitar la ocurrencia de los fenómenos, y la duración de un fenómeno material se determina en 17 momentos de los fenómenos mentales. La división de un momento en tres submomentos -surgimiento, presencia y disolución-también parece ser propio de los Comentarios.[10] La organización de los fenómenos materiales en grupos (kalāpa), si bien implícita por la distinción entre los elementos primarios de la materia y la materia dependiente, es por primera vez explicada detalladamente en los Comentarios, así como también la especificación de la base del corazón (hadaya-vatthu) como la base material del elemento mental y del elemento de la conciencia mental.

Los Comentarios introducen muchas (aunque no todas las) categorías para clasificar el kamma y elaboran las detalladas correlaciones entre el kamma y sus resultados. También determinan el número total de los factores mentales (cetasika). La frase en el Dhammasaṅgaṇī, "o cualesquiera otros (sin mencionar) estados inmateriales condicionados surgidos que hay en esa ocasión," aparentemente concibe un universo abierto de factores mentales, y que los Comentarios delimitan especificando los "o cualesquiera otros estados" (yevāpanakā dhammā). Nuevamente, los Comentarios consuman la teoría dhamma al proveer una definición formal de los dhammas como "las cosas que poseen su propia naturaleza intrínseca" (attano sabhāvaṃ dhārentī ti dhammā). La tarea de definir los dhammas específicos finalmente se concluye con el uso general del cuádruple artificio definitorio de la característica, función, manifestación y causa próxima, un artificio derivado de dos antiguos textos exegéticos, el Peṭakopadesa y el Nettipakaraṇa.

Contratapa del Compendio del Abhidhamma EL ABHIDHAMMATTHA SAṄGAHA

Cuando el sistema del Abhidhamma, ya voluminoso en su versión canónica, creció en volumen y complejidad, debe haber sido
cada vez más inmanejable para los propósitos de estudio y comprensión. De esta forma, en cierto punto de la evolución
del pensamiento buddhista Theravada se debe haber sentido la necesidad de poseer resúmenes concisos de todo el
Abhidhamma para proveer al principiante en el tema con un claro panorama de sus principios generales -con exactitud y en
profundidad-, pero sin la inmanejable masa de detalles.

Para satisfacer esta necesidad comenzaron a aparecer, tal vez tan pronto como a partir del siglo V y hasta fines del siglo XII, manuales cortos o compendios del Abhidhamma. En Birmania éstos son llamados let-than o "manuales de dedos pequeños," de los cuales hay nueve:

1) Abhidhammattha Saṅgaha, por Ācariya Anuruddha;

2) Nāmarūpa-pariccheda, por el mismo autor;

3) Paramattha-vinicchaya, por el mismo autor (?);

4) Abhidhammāvatāra, por Ācariya Buddhadatta (contemporáneo de Buddhaghosa);

5) Rūpārupa-vibhāga, por el mismo autor;

6) Sacca-saṅkhepa, por Bhadanta Dhammapāla (probablemente de Sri Lanka; diferente del gran subcomentarista);

7) Moha-vicchedanī, por Bhadanta Kassapa (del sur de India o de Sri Lanka);

8) Khema-pakaraṇa, por Bhadanta Khema (cingalés);

9) Nāmacāra-dīpaka, por Bhadanta Saddhamma Jotipāla (birmano).

Entre éstos, la obra que ha dominado los estudios del Abhidhamma desde aproximadamente el siglo XII hasta nuestros días es el que se menciona primero, el Abhidhammattha Saṅgaha, "El compendio de cosas contenidas en el Abhidhamma". Su popularidad podría ser explicada por el notable equilibrio entre brevedad y comprensión. Dentro de su limitada esfera todos los elementos esenciales del Abhidhamma se compendian cuidadosamente. Si bien el tratamiento del libro es sumamente conciso hasta el punto de la obscuridad cuando se lee solo, cuando se estudia con un maestro calificado o con la ayuda de una guía explicativa, conduce con confianza al estudiante a través del sinuoso laberinto del sistema a alcanzar una clara percepción de su entera estructura. Por esta razón, en todo el mundo buddhista Theravada el Abhidhammattha Saṅgaha es siempre usado como el primer libro de texto para los estudios del Abhidhamma. En los monasterios buddhistas, especialmente en Birmania, los novicios y los monjes jóvenes tienen que aprender el Saṅgaha de memoria antes de poder estudiar los libros del Abhidhamma Piṭaka y sus Comentarios.

La información detallada acerca del autor del compendio, Ācariya Anuruddha, es prácticamente inexistente. Se considera el autor de otros dos manuales, citados anteriormente, y en los países buddhistas se cree que escribió en total nueve compendios, de los cuales sólo estos tres han sobrevivido. El Paramattha-vinicchaya está escrito en un estilo elegante de pali y alcanza un alto nivel de excelencia literaria. De acuerdo con el colofón, su autor nació en Kāveri en el estado de Kāñcipura (Conjeevaram) en el sur de India. Se dice que Ācariya Buddhadatta y Ācariya Buddhaghosa también residieron en la misma área, y el subcomentarista Ācariya Dhammapāla probablemente fue nativo de esa región. Existe evidencia que Kāñcipura fue por varios siglos un importante centro del buddhismo Theravada de donde monjes eruditos fueron a Sri Lanka para estudios adicionales.

No se conoce con exactitud la época en que Ācariya Anuruddha vivió y escribió sus manuales. Una antigua tradición monástica lo considera como compañero de estudios de Ācariya Buddhadatta y discípulo del mismo maestro; esto podría ubicarlo en el siglo V. De acuerdo con esta tradición, los dos monjes escribieron sus respectivos libros, el Abhidhammattha Saṅgaha y el Abhidhammāvatāra, como muestras de gratitud hacia su maestro, quien observó: "Buddhadatta ha llenado un cuarto con toda clase de tesoros y ha cerrado la puerta, mientras que Anuruddha también ha llenado un cuarto con tesoros pero ha dejado la puerta abierta".[11] Los estudiosos contemporáneos, sin embargo, no respaldan esta tradición, sosteniendo con base en el estilo y el contenido del tratado de Anuruddha, que él no podría haber vivido antes del siglo VIII, más probablemente entre los siglos X y comienzos del siglo XII.[12]

En el colofón del Abhidhammattha Saṅgaha, Ācariya Anuruddha dice que escribió el compendio en el Monasterio Mūlasoma, que todas las tradiciones exegéticas lo localizan en Sri Lanka. Hay varias formas de reconciliar este hecho con los versos finales del Paramattha-vinicchaya, que dicen que nació en Kāñcipura. Una hipótesis es que él era originario del sur de India pero que viajó a Sri Lanka, donde escribió el Saṅgaha. Otra hipótesis propuesta por G.P. Malalasekera, mantiene que era nativo de Sri Lanka y que pasó tiempo en Kāñcipura (sin embargo, no considera la aserción de que nació en Kāñcipura). Además, una tercera hipótesis, propuesta por el Venerable A.P. Buddhadatta Mahāthera, afirma que hubo dos monjes diferentes llamados Anuruddha, uno de Sri Lanka quien fue el autor del Abhidhammattha Saṅgaha y otro de Kāñcipura quien escribió el Paramattha-vinicchaya.[13]

LOS COMENTARIOS DEL SAṄGAHA

Debido a su extrema brevedad, el Abhidhammattha Saṅgaha no puede ser comprendido fácilmente sin explicación. Por lo tanto, para elucidar su concisa y substanciosa sinopsis de la filosofía del Abhidhamma, un gran número de īkās o Comentarios han sido escritos. De hecho, este tratado ha estimulado probablemente más Comentarios que cualquier otro texto pali, Comentarios no sólo escritos en la lengua pali sino también en birmano, cingalés, tailandés, etc. Desde el siglo XV Birmania ha sido el centro internacional de los estudios del Abhidhamma; por esto, encontramos muchos Comentarios escritos sobre el mismo por estudiosos birmanos tanto en pali como en birmano. Los Comentarios únicamente en pali del Saṅgaha totalizan 19, los más importantes son:

1) Abhidhammatthasaṅgaha-Ṭīkā, también conocido como el Poraṇa-Ṭīkā, "El antiguo comentario." Éste es un Ṭīkā muy pequeño escrito en Sri Lanka en el siglo XII por un monje llamado Ācariya Navavimalabuddhi.

2) Abhidhammatthavibhāvinī-Ṭīkā, o en breve, el Vibhāvinī, escrito por Ācariya Sumaṅgalasāmi, discípulo del eminente monje cingalés Sāriputta Mahāsāmi, también en el siglo XII. Este Ṭīkā rápidamente superó al Antiguo Comentario y se considera como el más profundo y confiable tratado exegético del Saṅgaha. En Birmania esta obra se conoce como Ṭīkā-gyaw, "El famoso comentario." El autor es muy respetado por su erudición y dominio del Abhidhamma. Él se apoya fuertemente en autoridades antiguas como el Abhidhamma-Anuṭīkā y el Visuddhimagga-Mahā-Ṭīkā (también conocido como el Paramattha-mañjūsā). Si bien Ledi Sayadaw (ver más adelante), en su propio comentario del Saṅgaha, criticó extensivamente el Vibhāvinī, su popularidad no disminuyó sino que se incrementó, y varios estudiosos birmanos han salido a defenderlo contra las críticas de Ledi Sayadaw.

3) Saṅkhepa-vaṇṇanā, escrito en el siglo XVI por Bhadanta Saddhamma Jotipāla, también conocido como Chapada Mahāthera, un monje birmano que visitó Sri Lanka durante el reinado de Parākramabāhu VI de Kotte (siglo XV).[14]

4) Paramatthadīpanī-Ṭīkā, "La elucidación del significado último," por Ledi Sayadaw. Ledi Sayadaw de Birmania (1846-1923) fue uno de los más grandes monjes eruditos y maestros de meditación de la tradición Theravada de los tiempos recientes. Fue autor de más de setenta manuales sobre diferentes aspectos del buddhismo Theravada, incluyendo filosofía, ética, práctica de meditación y gramática pali. Su Ṭīkā causó sensación en el campo de los estudios del Abhidhamma porque señaló 325 lugares en el estimado Vibhāvinī-Ṭīkā donde ocurrieron errores o falsas interpretaciones; aunque sus críticas también produjeron una reacción en defensa del viejo tratado.

5. Aṅkura-Ṭīkā, por Vimala Sayadaw. Este Ṭīkā fue escrito quince años después de la publicación del Paramatthadīpanī y apoya las opiniones comúnmente aceptadas del Vibhāvinī contra las críticas de Ledi Sayadaw.

6. Navanīta-Ṭīkā, por el estudioso indio Dhammānanda Kosambi, publicado originalmente en escritura devanāgarī en 1933. El título de este tratado significa literalmente "El comentario mantequilla", y es así denominado probablemente porque explica el Saṅgaha de una manera suave y simple, evitando la controversia filosófica.

ESQUEMA DEL SAṄGAHA

El Abhidhammattha Saṅgaha contiene nueve capítulos. Comienza enumerando las cuatro realidades últimas: conciencia, factores mentales, materia y el Nibbāna. El análisis en detalle de éstas es el proyecto de los primeros seis capítulos. El primer capítulo es el Compendio de la conciencia, que define y clasifica los 89 y 121 cittas o tipos de conciencias. Por su alcance este primer capítulo cubre el mismo territorio que el capítulo del Dhammasaṅgaṇī sobre los estados de conciencia, pero difiere en el enfoque. El tratado canónico comienza con un análisis de la primera tríada de la mātikā, y por lo tanto, clasifica la conciencia basándose en las tres cualidades éticas de sanas, insanas e indeterminadas; luego dentro de esas categorías subdivide la conciencia basándose en el plano de la esfera de los sentidos, esfera de la materia sutil, esfera inmaterial y ultramundana. El Saṅgaha, por otra parte, al no estar limitado a la mātikā, primero divide la conciencia con base en el plano y luego la subdivide conforme a la cualidad ética.

El segundo capítulo, el Compendio de factores mentales, enumera primero las 52 cetasikas o concomitantes de la conciencia, divididos en cuatro clases: universales, ocasionales, factores insanos y factores hermosos. Después, los factores se estudian de acuerdo con dos métodos complementarios: primero, el método de asociación (sampayoganaya), que toma los factores mentales como la unidad de estudio y determina los tipos de conciencias individualmente asociados y, el segundo, el método de inclusión o combinación (saṅgahanaya), que toma los tipos de conciencias como unidad de estudio y determina los factores mentales que las constituyen. De nuevo, este capítulo está basado principalmente en el primer capítulo del Dhammasaṅgaṇī.

El tercer capítulo, titulado Compendio de temas misceláneos, clasifica los tipos de conciencias y sus factores con respecto a seis categorías: raíz (hetu), sensación (vedanā), función (kicca), puerta (dvāra), objeto (ārammaṇa) y base (vatthu).

Los tres primeros capítulos se ocupan principalmente de la estructura de la conciencia, tanto internamente como en relación a variables externas. En contraste, los dos próximos capítulos tratan los aspectos dinámicos de la conciencia, esto es, sus modos de ocurrencia. De acuerdo al Abhidhamma, la conciencia ocurre de dos modos diferentes pero entrelazados, como un proceso activo y como un flujo pasivo. El capítulo cuarto explora la naturaleza del "proceso cognitivo," el capítulo quinto explora el flujo pasivo, "proceso libre", con un prefacio acerca de la cosmología buddhista. Aquí la exposición está fundamentada en los Comentarios del Abhidhamma. El capítulo sexto, Compendio de la materia, cambia del plano mental al plano material. Basado primariamente en el capítulo segundo del Dhammasaṅgaṇī, enumera los tipos de fenómenos materiales, los clasifica y explica sus modos de ocurrencia. También introduce la noción, propia de los Comentarios, de los grupos materiales que trata en detalle, y describe la ocurrencia de los procesos materiales en los diferentes planos de existencia. Este capítulo concluye con una corta sección sobre la cuarta realidad última, el Nibbāna, el único elemento incondicionado del sistema.

Con el capítulo sexto, Ācariya Anuruddha completa su exposición analítica de las cuatro realidades últimas, pero quedan algunos tópicos importantes que deben ser explicados para dar un panorama completo del Abhidhamma. Éstos se explican en los últimos tres capítulos. El capítulo séptimo, el Compendio de categorías, organiza las realidades últimas en una variedad de categorías que se incluyen dentro de cuatro grandes grupos: un compendio de categorías insanas; un compendio de categorías mixtas, que incluye diversas cualidades éticas; un compendio de los requisitos de la Iluminación; un compendio de todas las categorías, un completo estudio de la ontología del Abhidhamma. Este capítulo se basa en gran parte en el Vibhaṅga, y hasta cierto punto en el Dhammasaṅgaṇī.

El capítulo octavo, el Compendio de condiciones, se introduce para incluir la enseñanza del Abhidhamma en la interconexión de los fenómenos físicos y mentales, de este modo complementa el tratamiento analítico de las realidades últimas con un tratamiento sintético que muestra sus correlaciones funcionales. La exposición presenta sumariamente dos enfoques alternativos de la condicionalidad que se encuentran en el Canon Pali. Un enfoque es el método del origen condicionado, prominente en los Suttas, y analizado en el Vibhaṅga (VI) desde los ángulos de los Suttas y del Abhidhamma. Este método examina la condicionalidad en términos del modelo de causa y efecto que mantiene la sumisión al saṃsāra, el ciclo de nacimiento y muerte. El otro es el método del Paṭṭhāna, con sus veinticuatro relaciones condicionales. Este capítulo concluye con una corta sección sobre los conceptos (paññatti), basándose en el Puggalapaññatti, al menos por implicación.

El noveno y último capítulo del Saṅgaha está dedicado, no a la teoría, sino a la práctica. Éste es el Compendio de la Meditación. Este capítulo es una especie de resumen del Visuddhimagga. Estudia brevemente todos los métodos de meditación que están explicados exhaustivamente en el último tratado y expone en forma condensada los distintos estadios de progreso en los dos sistemas de meditación, tranquilidad y penetración. Como en la obra maestra que resume, concluye con una relación de los cuatro tipos de individuos iluminados y los estados de fruición y cesación. Esta disposición del Abhidhammattha Saṅgaha tal vez sirve para subrayar el objetivo final soteriológico del Abhidhamma. Todo el análisis teórico de la mente y la materia finalmente converge en la práctica de la meditación, y la práctica culmina con el logro del objetivo supremo del buddhismo, la liberación de la mente por el no apego.

* * * * *

* Versión electrónica de la introducción del Compendio del Abhidhamma, El Abhidhammattha Saṅgaha de Anuruddha. Editor General Bhikkhu Bodhi; basado en la edición de Mahāthera Nārada; introducción y guía explicativa por U Rewata Dhamma y Bhikkhu Bodhi; cuadros por U Silananda; traducción al español por Bhikkhu Nandisena. Primera edición, 1999. D.R. © El Colegio de México, Camino al Ajusco 20, Pedregal de Santa Teresa, 10740 México, D.F. ISBN 968-12-0878-1. Impreso en México. Versión electrónica publicada con permiso del Dr. Benjamín Preciado Solis del Centro de Estudios de Asia y África del Colegio de México. Este documento requiere la fuente Arial Unicode MS.

Adquirir el Compendio del Abhidhamma, El Abhidhammattha Sangha de Anuruddha.


Notas

[1]. Asl. 2; Expos., p. 3.

[2]. Asl. 2-3; Expos., pp. 3-4.

[3]. El Dhammasaṅgaṇī también incluye una matriz de los Suttas que consiste en 42 pares tomados de los Suttas. Sin embargo, es auxiliar al Abhidhamma propiamente dicho y sirve más bien como un apéndice que provee definiciones sucintas de importantes términos de los Suttas. Además, las definiciones no están formuladas en términos de las categorías del Abhidhamma y la matriz de los Suttas no es empleada en ninguno de los libros siguientes del Abhidhamma.

[4]. Veáse, por ejemplo: A.K. Warder, Indian Buddhism, 2a ed. rev., Delhi: Motilal Banarsidass, 1980, pp. 218-24; Fumimaro Watanabe, Philosophy and its Development in the Nikāyas and Abhidhamma, Delhi: Motilal Banarsidass, 1983, pp. 18-67; y el artículo de Kogen Mizuno "Abhidhamma Literature", Encyclopaedia of Buddhism, fasc. 1, Gobierno de Ceilán, 1961.

[5]. Asl. 410; Expos., pp. 519.

* Medida de longitud de aproximadamente 7 millas.

[6]. Asl. 13; Expos., pp. 16-17.

[7]. Asl. 16; Expos., p. 20.

[8]. El primer libro del Abhidhamma de los Sarvāstivādins, el Saṅgītiparyāya, se atribuye a Sāriputta por las fuentes chinas (pero no por las fuentes sánscritas y tibetanas), mientras que el segundo libro, el Dharmaskandha, se le atribuye a él por las fuentes sánscritas y Tibetanas (pero no por las fuentes chinas). El Canon Chino también contiene un tratado titulado el Shāriputra Abhidharma Shāstra.  La escuela al que éste pertenece es desconocida.

[9]. Éstas se reducen a las familiares 89 cittas agrupando las cinco cittas en que cada conciencia del sendero y de fruición se dividen por asociación con cada una de las cinco jhānas.

[10]. El Yamaka, en su capítulo "Citta-yamaka", usa el término khaṇa para referirse a las subdivisiones de un momento y también introduce los términos uppāda-khaṇa y bhaṅga-khaṇa, los submomentos de surgir y disolución. Sin embargo, el esquema de los tres submomentos parece ocurrir por primera vez en los Comentarios.

[11]. Venerable A. Devananda Adhikarana Nayaka Thera, en el Prefacio al Paramattha-vinicchaya y Paramattha-vibhāvinī-vyākhyā, Colombo: Vidyā Sāgara Press, 1926, p. iii.

[12]. G.P. Malalasekera, The Pali Literature of Ceylon, Colombo: M.D. Gunasena, 1958, pp. 168-70. Malalasekera señala que James Gray, en su edición del Buddhaghosuppatti, da una lista cronológica de santos y eruditos del Sur de India, tomada de los registros Talaing, y allí se encuentra Anuruddha después de autores que se supone vivieron después del siglo VII ó VIII. Dado que Bhadanta Sāriputta Mahāsāmi compiló una paráfrasis en cingalés del Abhidhammattha-Saṅgaha durante el reinado de Parākrama-Bāhu el Grande (1164-1197), este hecho ubica a Anuruddha antes de la mitad del siglo XII.

[13]. Veáse el artículo "Anuruddha (5)", Encyclopaedia of Buddhism, Fasc. 4, Gobierno de Ceilán, 1965. La opinión del Venerable Buddhadatta también es aceptada por Warder, Indian Buddhism, pp. 533-534.

[14]. Este autor se confunde normalmente con otro monje birmano llamado Chapada quien fue a Sri Lanka durante el siglo XII y estudió bajo Bhadanta Sāriputta. El caso de los dos Chapadas es convincentemente argumentado por el Venerable A.P. Buddhadatta, Corrections of Geiger's Mahāvamsa, ..., Ambalangoda: Ananda Book Co., 1957, pp. 198-209.