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Un buddhista de "corto recorrido"


By kanthaka - Posted on 10 February 2008

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Confieso que no soy un hombre de fe, lo que me aleja del seguimiento de aquellas doctrinas y religiones que exigen de sus fieles la afirmación de un credo, que suele concretarse en la aceptación de un repertorio de dogmas sobre temas metafísicos de imposible comprobación por parte del creyente, muy alejados de su limitado campo de experiencia personal y fundamentados en la supuesta autoridad de algún libro pretendidamente sagrado, profeta, personaje divino o iglesia.

Es bien sabido que puede dudarse de todo, ¡incluso de la propia experiencia!… Con esto se puede fantasear lo indecible, así se podría poner en duda que yo haya escrito esto y que tú, lector/a, estés realmente en estos momentos ahí, leyendo estas líneas… Yo podría pensar que imagino todo esto y que tú no estás ahí y eres tan solo una invención de mi mente, un sueño; e igualmente tú estarías legitimado/a para pensar que este escrito y su autor somos tan solo una extraña representación de tu imaginación… Pero… ¡seamos sensatos! Tú “sabes” que estás ahí leyendo esto y yo “sé” que escribí estas líneas y las colgué de mi blog… Esas obvias bases del entendimiento son una invitación a ese consenso mínimo que permite nos podamos entender y mover por el mundo sin caer en el desconcierto… Concluyendo el hilo de este discurso: el conocimiento merecedor del grado más alto de confianza es el adquirido por propia experiencia. El riesgo de ser engañados con la guía de nuestra experiencia personal parece inferior al ofrecido por otros caminos que escapan a nuestro control… Convengamos que la experiencia personal merece, al menos, un noventa por ciento de nuestra confianza, lo cual parece bastante razonable…, suficiente para sustentar en esa firme base la búsqueda de nuestra liberación personal y la indagación del sentido de nuestras vidas…

No obstante, las escrituras buddhistas, los comentaristas, los maestros, nos hablan, en ocasiones, de cuestiones ajenas a nuestra experiencia personal, si bien, a diferencia de otras tradiciones espirituales, no pretenden imponerse por autoridad, ni el propio Buddha pretendió nunca tal cosa, cuanto menos legitimado está a ello ninguno de sus discípulos, por grande y profunda que sea su comprensión de las enseñanzas. De modo que esa es, principalmente, la razón por la que me hallo aquí, en este espacio buddhista y no en otro lugar cualquiera de la red. “Kanthaka” se autodefine como un “un buddhista de corto recorrido”, ya que solamente admite como cierto lo experimentado personalmente, relegando todo lo demás al campo de las hipótesis más o menos plausibles…

Sin embargo, bien limitada resulta, por cierto, cualquier experiencia personal… Por ello conviene que la experiencia, en aras de la sensatez y el sentido común, vaya siempre acompañada de grandes dosis de humildad, reconociendo la escasez de nuestros conocimientos y la amplitud de nuestras ignorancias. La negación rotunda de lo desconocido parece tan insensata como su tozuda afirmación. Una actitud abierta y equidistante entre la afirmación y negación de aquello que no alcanza la experiencia, parece la postura más prudente.

Estas son las razones por las que “Kanthaka” tiene el Sutta de los Kalamas como “guía de cabecera” para navegar por el amplio campo del Buddhismo; creo que si ese sutta no existiera no podría definirme como buddhista, pero afortunadamente el Iluminado pensó también en personas como yo y nos dejó ese singular regalo… Claro que ese regalo no fue el único, porque en el Canon abundan pasajes en que se nos otorga esa libertad de criterio, y… también nos enseñó la meditación vipassana, que trabaja con nuestras realidades inmediatas en el aquí y el ahora… ¿Se pueden hacer mejores y más eficaces obsequios a un buscador descreído?


Con mettā.
Kanthaka

Nota: Debo aclarar en relación con este artículo, que al hablar aquí de "fe" no me refería a la confianza, que es siempre necesaria en el camino del Dhamma, así como en la vida. ¿Qué sería de nosotros en la vida si no tuviéramos un grado de confianza en los amigos? Mi rechazo de la fe se refiere a esa clase de fe "ciega", dogmática, que algunas doctrinas han pretendido imponer incluso por la fuerza o la coacción.